Desde Granadella o Portitxol se rema con guía hacia cuevas y calitas inaccesibles por tierra, con paradas de esnórquel por el camino. El operador mejor valorado del pueblo acumula más de mil reseñas entusiastas, y las salidas son además una forma inteligente de esquivar el lío veraniego de los aparcamientos.
¿Qué rutas y cuevas se recorren en kayak?
Las salidas parten de dos puntos. Desde la Granadella se rema hasta la cueva marina Cova del Llop Marí, y desde Portitxol se navega junto al decorado de casas de pescadores blancas y azules y el islote frente a la costa. En la Granadella solo se permiten salidas guiadas, porque los operadores necesitan un permiso municipal para operar allí; no hay alquiler libre de kayaks. Cala Ambolo también forma parte de ese recorrido en kayak: hoy en día solo se puede llegar a la cala por mar, ya que el camino por tierra está cerrado por riesgo de derrumbe.
¿Cuándo es la temporada de kayak?
El kayak comercial se detiene hasta el 30 de junio, porque entonces el cormorán moñudo todavía está criando y el ave está protegida. La temporada arranca oficialmente a principios de julio, cuando ya se puede reservar una salida. Una salida guiada dura entre 2,5 y 3 horas y cuesta desde 50 euros por persona, con kayak, remos, chaleco salvavidas, equipo de esnórquel, guía y seguro incluidos. Si planeas unas vacaciones de verano tempranas, ten en cuenta ese inicio tardío.
¿Se puede ir con niños?
Sí, hay una salida familiar aparte para niños a partir de 6 años. Los grupos son reducidos, con un máximo de tres familias por salida, y todo el programa dura tres horas. Los kayaks dobles, los chalecos salvavidas, el equipo de esnórquel y el calzado de agua están incluidos, así que no hace falta llevar nada. De esta forma, la salida en el agua se convierte en una aventura asequible también para los tripulantes más jóvenes.